El observador

Es notable la altura a la cual tira la bola Dominik Hrbaty para sacar. Facilmente deben ser unos 4 metros por encima de su cabeza. En realidad ademas de la altura lo que sorprende es la justeza de su lanzamiento saque tras saque.
Se sabia que la superficie era rara pero las pelotas ¿de que eran? El sonido al impactarle es tambien distinto a lo habitual. Parecia que estaban jugando con pelotas de goma. (Si, de esas playeras)
Mucho contraste hubo entre las hinchadas y su estilo de vestir. Mientras más de la mitad del estadio tenia unas impecables remeras blancas con el escudo de Eslovaquia al centro y las palabras "Slovakia - Davis Cup Team", la hinchada Argentina mostró remeras celestes y una gran variedad de remeras futboleras, de la selección, Boca, Independiente, Huracan, entre otras
Siguiendo con las hinchadas, si pensabamos que un puñado de Argentinos iba a hacer mas ruido que todo el estadio como en Australia, esta vez nos equivocamos.
Los eslovacos demostraron que tambien son apasionados con sus jufadores a quienes alentaron todo el tiempo, no solo con gritos sino con palmas, bombos y altavoces. El único momento en que aflojaron fué en el cuarto set del partido entre Nalbandian y Hrbaty cuando a su jugador se le venía la noche.
Primera pelota de partido entre Beck y Coria. Largo peloteo y cuando el eslovaco intenta subir a la red, el mago lo sorprende con un profundo tiro de contra. Beck intenta retroceder y cae grotescamente al piso demostrando falta de coordinación en sus movimientos.
Parecia que iba a ser paseo, pero luego se tranquilizó y jugó muy bien, mucho mejor de lo que lo hace habitualmente en el circuito.









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